Inmobiliario 2025: El giro en oficinas e industria que redefinirá el mercado
Inmobiliario 2025: El giro en oficinas e industria que redefinirá el mercado

El mercado inmobiliario chileno atraviesa una fase de transformación. Mientras el sector residencial sigue afectado por tasas de interés altas y restricciones crediticias, oficinas y bodegas se ajustan, generando nuevas oportunidades.

El mercado de oficinas Clase A/A+ en Santiago muestra signos de estabilización. La vacancia alcanzó un 8,8% al cierre de 2024, con una absorción neta positiva, aunque en desaceleración. La tendencia dominante desde finales del 2023 y la mayor parte del 2024 ha sido el "fly to quality", donde las empresas migran hacia espacios modernos y eficientes. Como resultado, los valores de arriendo en Santiago centro han caído un 21,6% en los últimos cinco años, mientras que en Las Condes y Vitacura los precios se han mantenido estables.

El sector industrial también enfrenta cambios. La vacancia en la Región Metropolitana ha aumentado debido a la liberación de inventarios acumulados y a la normalización del mercado tras un período de demanda extraordinaria, lo que ha generado una reducción en los precios.

El panorama inmobiliario no residencial en Santiago se encamina hacia un 2025 definido por la eficiencia, la sostenibilidad y la digitalización. En oficinas, si bien el "fly to quality" ha mostrado desaceleración, se ha observado una recuperación gradual de este mercado, impulsado por perspectivas de crecimiento económico más alentadoras y la disminución del “home office”.

Las certificaciones ambientales como LEED y CES ganarán protagonismo, consolidando a Las Condes, Vitacura y Nueva Las Condes como los submercados más atractivos. En contraste, Providencia y Santiago centro enfrentarán desafíos por su alta vacancia, lo que podría llevar a la reconversión de algunos edificios en espacios flexibles o residenciales.

En el sector industrial, en tanto, la presión sobre los valores de arriendo y la expansión del inventario crearán un entorno más competitivo. Los desarrolladores deberán ofrecer mayor flexibilidad en contratos y adaptar los espacios a las nuevas necesidades logísticas, en especial con el auge de la última milla.

El crecimiento se concentrará en sectores clave como el poniente y norponiente de la Región Metropolitana, en comunas como Pudahuel, Quilicura y Renca, consolidándose como epicentros logísticos.

El mercado inmobiliario no residencial en Santiago evolucionará con la consolidación de oficinas premium y la expansión del sector industrial. Empresas e inversionistas seguirán apostando por ubicaciones estratégicas que ofrezcan alta conectividad y eficiencia. En este escenario, el éxito dependerá de la capacidad de anticiparse a las tendencias y adaptar la oferta a un mercado cada vez más selectivo y tecnológico.

Marco Ferrando
Socio director, Diagonal/2