Chile: ¿refugio para capitales inmobiliarios?
Chile: ¿refugio para capitales inmobiliarios?

La reciente escalada de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, impulsada por la decisión del presidente Donald Trump de elevar significativamente los aranceles, ha intensificado la incertidumbre en los mercados financieros internacionales. La reacción no se hizo esperar: las bolsas globales registraron fuertes caídas, evocando episodios como el “Lunes Negro” y consolidando un escenario de alta volatilidad que influye directamente en las decisiones de inversión.

En este contexto, se multiplican las señales de una posible recesión global —o, al menos, de una desaceleración económica significativa— encabezada por Estados Unidos y seguida por otras economías desarrolladas. Frente a este panorama, es razonable anticipar un mayor interés por activos inmobiliarios, especialmente en mercados estables, como respuesta a una eventual baja en las tasas de interés y al deterioro del rendimiento bursátil. En un entorno de menor rentabilidad financiera, el sector inmobiliario se posiciona como una alternativa atractiva por su estabilidad, valorización a largo plazo y capacidad de generar ingresos reales.

Surge entonces una pregunta clave para los inversionistas inmobiliarios:
¿Constituye Chile un destino seguro para invertir en el sector inmobiliario ante esta coyuntura global?

La respuesta sigue siendo claramente favorable.

Chile ha demostrado de forma consistente contar con un marco institucional sólido, estabilidad fiscal y una democracia robusta, lo que lo posiciona como una economía confiable dentro de América Latina, capaz de resistir shocks externos y ofrecer seguridad jurídica y financiera para las inversiones en bienes raíces.

Chile inversión inmobiliaria

Asimismo, las autoridades chilenas reconocen los desafíos regulatorios existentes y han comenzado a implementar mejoras en los procesos de revisión, autorización y obtención de permisos de construcción. Aunque estas reformas aún se encuentran en desarrollo, se espera que a mediano plazo fortalezcan la tesis de inversión inmobiliaria en el país, al reducir los costos y los tiempos asociados al desarrollo de nuevos proyectos.

En definitiva, aunque el escenario global plantea desafíos relevantes, el mercado inmobiliario chileno se consolida como una alternativa de inversión estable, segura y con atractivo potencial de retorno, especialmente para aquellos inversionistas que buscan preservar y rentabilizar su capital en un entorno de creciente incertidumbre internacional.

Marco Ferrando
Socio director, Diagonal/2